para hacer SUPERGIRL
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https://youtu.be/Abw3YekeXio?si=qaaG25S0rXQ3oiM9
NO es sostenible un cine que se dedica a hablar de súper héroes en un mundo carente de héroes.
¿Cómo es posible que alguien quiera ver a un súper héroe, si NO tiene casa y vive en una carpa, en una de las calles de las ciudades gringas?
Tan así, que NO veo cine de súper héroes desde que Wolverine murió, porque era el final lógico: El Héroe debe morir o NO es Héroe. NO son inmunes a la Realidad. NO son dioses. Incluso los dioses, mueren.
Por otra parte, el choque con la realidad es tal, que los niños desearían que un súper héroe los salvara, como en Gaza, Darfur, Libia e Irán, pero, ¡oh sorpresa! En todos esos genocidios, está involucrado, como autor, USA. El nivel de hipocresía es metafísico. Su cine habla de súper héroes, pero el Mundo se cae a pedazos, porque NO los hay en la Realidad.
Con la diferencia entre Realidad y ficción es demasiada, la figura heroica cae de su pedestal, porque ya NO es creíble, por la misma razón que se cuestiona la existencia de Dios: Cuando más lo necesito, NADIE viene a rescatarme. Con ese dolor enquistado en el fondo del alma, el corazón se cierra a la experiencia de ir a un cine a perder tiempo en ver algo que me duele.
Nótese que algo de eso reconocieron al meter a 2 Súperman en analogías de conflictos. Primero en África, cuando rescató a Luisa Lane de aquel general engañado por Luthor. Segundo en una alegoría de la masacre de Gaza. Se entendió que debía haber algo de “realidad”, pero el modo de tratarlo fue tan tangencial, que terminó rebotando. NO entendieron que el Héroe debe mancharse de sangre, allí donde las papas queman. Un héroe real, cambia la Historia. Todos los mostrados, son demasiado superficiales y estúpidos, en comparación con los conflictos por los que atravesamos en este momento histórico.
NO es la primera vez que esto sucede en La Historia de La Humanidad. La vez anterior fue el siglo XVI, cuando el Amadís de Gaula dejó de ser popular. Para finales de ese siglo, un nuevo tipo de literatura surgió: El Quijote de la Mancha. Un texto totalmente descreído de la heroicidad y naturalista en su apego a la cotidianeidad. Allí NO hay magia ni súper poderes. Es el descreímiento de todo lo medieval, como el Amadís de Gaula. Súperman es el Amadís moderno. Que su universo haya caído, indica claramente que estamos en un cambio epocal sólo visto desde el Renacimiento.
Por otra parte, los súper héroes de los cómics, nacieron como evasión a la dura realidad de la Gran Depresión, es cosa de revisar la génesis de los clá sicos. Pero también nacieron contra un enemigo claro: Los nazis. La compartimentación de las naciones, permitiía decir cualquier cosa. Ahora el enemigo de USA es China, pero la globalización NO permite decir cualquier cosa, porque es sabido inmediatamente por todos.
Sin un enemigo metafísico, que simplifique la existencia en Buenos y Malos, NO se sostiene la narrativa heroica. Ahora todo son márgenes de beneficios. NO hay bien ni mal puros, nítidos, todo es gris. La gente se ha dado cuenta que todo es cuestión de dinero. Lo demás son payasadas.
Cuenta la historia que la gente se reía a carcajadas del pobre Quijano, porque veían en sus acciones una sarta de estupideces que ellos NO harían. Estaban conscientes de la realidad y que NO se tragarían cuentos. La genta ahora está en la misma posición. Si NO me genera dinero, NO perderé mi tiempo en eso, porque necesito todo mi tiempo para ganar dinero.
Después de 2 trabajos, NO quedan ganas de ver un súper héroe que, por muy dura que tenga su vida, tiene un súper poder que se la arregla en un instante, provocando aún más frustración con la vida de mierda que tenemos miles de millones. Es más, lo odio por ser parte de la propaganda de los gringos que tanto me han cagado, pensamos millones de tercermundistas.
Ese es el tercer punto: USA se ha revelado como el Gran Mal. Ya NO le creemos sus cuentos. Su cine asura, con tramas insulzas, sólo provoca odio. Como NO podemos hundir sus portaaviones, hundimos sus películas. Es más, personalmente, NO veo cine, porque todas las salas de cine comercial están cerradas en la ciudad donde vivo: Valparaíso.
Sólo sobrevive la multisala del mall y un cine que se autoprovlama “arte”.
Sólo cuando la película es muy importante, voy a esta segunda sala, porque tampoco gano suficiente dinero para ir más veces. De hecho, la última vez que fuimos, con mi señora, fue hace 1 año, a ver la biopic basada en Bob Dylan. Sólo porque era acerca de él, fuimos a tener “la experiencia” cavernaria de la pantalla gigante a gran volumen de audio. Antes, la gracia era, precisamente, que ir al cine salía más barato que comer. Ahora comes o vas al cine. La experiencia de ir al cine, dejó de ser algo de masas y se volvió, materialmente, elitista. Cuando eso sucede, esa expresión artística, se va a los museos, los mausoleos de la cultura.
Antes fuimos a ver la película europea del gatito, porque ella ama a los animales y resultó refrescante, salvo por el final traumático. El final echó a perder todo. La odié por eso.
La anterior vez fuimos a ver El Padrino, porque es una Liturgia. Además, el cine me permitió decir unas palabras antes del inicio.
Oxidente está oxidado y que su cine sea incapaz de sostenerse, es sólo otro síntoma de su decadencia terminal.
Por último, y es la guinda de la torta, porque estamos en un Mundo Patriarcal y las Mujeres NO PUEDEN SER Fuertes. El Héroe está condicionado para salvarlas. Es algo tan enquistado en el Inconsciente Colectivo, que choca con lo más profundo de nuestra psique. Esa es la real maldición de todas ellas.
La Mujer Maravilla se salva, un poco, porque está anclada en una Mitología Patriarcal, porque tiene un claro precedente histórico. Pero si se fijan, tampoco es capaz de sostener un franquicia por sí sola, porque la mujer está condenada a ser “soporte” del Macho alfa.
Es algo arquetípico, diría Jung.

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